La reapertura del Estadio de Vallecas no ha cerrado el conflicto sobre su futuro. Félix Bolaños y Mariano de Paco han cruzado acusaciones por el expediente para extinguir la concesión al Rayo, mientras la Plataforma ADRV ha reclamado que el campo siga ligado al barrio y ha señalado también la gestión del club.

El debate estalló después de la victoria del Rayo ante el Espanyol en Butarque, el último encuentro que el equipo debía disputar fuera de Vallecas. El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes celebró que el regreso pueda hacerse con seguridad, pero advirtió de que la Comunidad de Madrid mantiene abierto el procedimiento sobre la concesión.
«Sería quitar el estadio a los rayistas y privatizarlo. Son muy capaces», escribió Bolaños en su cuenta pública de X. La afirmación puso el foco en una cuestión distinta a la autorización para jugar: qué ocurrirá con la gestión de una instalación propiedad de la Comunidad cuando termine el expediente administrativo.
De Paco responde y defiende el expediente
El consejero de Cultura, Turismo y Deporte contestó este miércoles con un mensaje igualmente duro. De Paco acusó al Gobierno central de ignorar las consecuencias de los incumplimientos y negó el planteamiento del ministro. «La gestión del campo del Rayo ya es privada», afirmó, antes de pedir respeto para las instituciones, el barrio, el equipo y su afición.
La Comunidad sostiene que el procedimiento de extinción continúa por incumplimientos graves atribuidos al club, aunque la segunda auditoría permitió levantar el lunes la suspensión cautelar. La resolución declaró operativas las instalaciones y despejó el camino para que el primer equipo vuelva a casa frente al Athletic, previsto para el 10 de octubre.
Por tanto, hay dos caminos administrativos que avanzan a la vez. El estadio puede albergar partidos de nuevo, pero la concesión sigue discutida. El Ejecutivo autonómico ha defendido además una reforma integral del recinto, mientras el Rayo sostiene que su vínculo contractual se prolonga hasta 2039 y contempla una ampliación posterior.
¿Qué reclama la grada?
La Plataforma ADRV, que reúne a peñas y grupos de aficionados, respondió directamente a Bolaños. «Nosotros también estamos en contra de la privatización y deslocalización de nuestro estadio», señaló. Su mensaje añadió una crítica al actual concesionario: recordó que el estadio y la Ciudad Deportiva están cedidos a una sociedad anónima deportiva con un presupuesto millonario y acusó a esa gestión de haber deteriorado ambas instalaciones.
La intervención de la Plataforma evita que el cruce quede reducido a PP y PSOE. Una parte organizada de la grada rechaza que el campo pierda su relación con Vallecas, pero tampoco respalda que todo continúe igual bajo la dirección de Raúl Martín Presa. Esa posición ya se hizo visible el 5 de septiembre, cuando unas 3.000 personas marcharon hasta el estadio para exigir instalaciones dignas y la salida del presidente.
El expediente todavía no tiene un desenlace público. Mientras llega, la afición ha fijado sus dos líneas rojas en una sola frase: ni sacar al Rayo de Vallecas ni dejar el estadio a su suerte.
