El Camp Nou volvió a respirar victoria. Un gol de cabeza de Ronald Araújo en el primer tiempo fue suficiente para que el Barcelona se impusiera 1-0 al Rayo Vallecano en la jornada 29 de LaLiga. Los franjirrojos compitieron durante los noventa minutos, pero chocaron con un Joan García que fue muro cuando el equipo más lo necesitaba.

El gol que valió tres puntos

Minuto 23. Córner desde la derecha ejecutado con clase por Joao Cancelo, y ahí apareció Araújo, el central uruguayo que en los partidos grandes no falla: remate de cabeza, sin discusión, gol. La afición local celebró el tanto con estrépito, y el Rayo tuvo que reajustar un plan que hasta ese momento había funcionado medianamente bien.

Porque el partido no fue un paseo. Los de Iñigo Pérez salieron a molestar, a cortar el juego, a desordenar la salida de balón culé. Y lo consiguieron en buena parte del primer tiempo. De no ser porque Joan García se convirtió en el muro que necesitaba el Barcelona, el marcador podría haber sido otro.

García: el hombre que le salvó el partido al Barça

Varias paradas decisivas de Joan García, elegido MVP. El Rayo, sin el empuje físico que a veces le da su estadio de Vallecas, fue incapaz de encontrar el gol. Tuvo ocasiones, sí, pero no el acierto para rematar una propuesta que sobre el papel era coherente pero que en el área propia del Barcelona se disolvió.

Barcelona: mínimos, pero efectivos

Hansi Flick no tuvo un partido para presumir de estética. El Barcelona fue más Lamine Yamal en la primera parte y menos colectivo de lo que el técnico alemán prefiere. El extremo abanderado de la cantera culé salió antes del final (sustituido por Rashford al 81) sin haber podido desequilibrar como suele. Lewandowski tampoco fue determinante: Ferran Torres entró por él al inicio del segundo tiempo.

Tres amarillas en un partido que se fue complicando a medida que el Rayo apretaba: Raphinha, Lamine Yamal y Pau Cubarsí vieron la cartulina. El marcador aguantó y el liderato se reforzó. De momento, el Barcelona espera resultados con una renta provisional de siete puntos (el Real Madrid tiene que enfrentarse al Atlético), un colchón que pocos equipos tienen en estas alturas de temporada.

El Rayo en Vallecas

Para la afición del Rayo, el resultado duele, pero no sorprende. Visitar el Camp Nou y competir durante noventa minutos ya es mérito. El equipo de Iñigo Pérez mostró carácter suficiente para no rendirse, pero la clase de Araújo y la solidez de García marcaron la diferencia. La clasificación manda, y el Rayo tendrá que seguir sumando en casa si quiere mirar más arriba en la tabla.

Ese es el fútbol real: el Barcelona ganó porque tuvo a su portero en su mejor versión y a su central en el momento justo. El Rayo perdió porque en los detalles que deciden partidos, el margen de error en el Camp Nou es cero.