Giorgi Tsitaishvili ya es nuevo jugador del Rayo Vallecano. El extremo georgiano firma con el club franjirrojo hasta el final de la temporada 2028-29 y amplía las opciones de banda para el proyecto rayista.

El Rayo ha hecho oficial este jueves la incorporación de Tsitaishvili, un movimiento que llevaba varios días sobre la mesa y que finalmente se convierte en una nueva pieza para la plantilla. El futbolista, nacido en el año 2000, llega con contrato por tres temporadas y se incorpora a un equipo que busca más recursos para atacar desde los costados.
Un extremo con recorrido internacional
Tsitaishvili actúa principalmente como extremo izquierdo, aunque también puede desempeñarse como carrilero. Su perfil combina velocidad, desborde y capacidad para jugar abierto, cualidades que le permiten ofrecer una alternativa distinta en los últimos metros y participar en fases en las que el equipo necesita ganar profundidad.
El nuevo rayista se formó en la cantera del Dinamo de Kiev y pasó por varios equipos europeos antes de consolidar su experiencia en España y Francia. En la temporada 2024-25 defendió la camiseta del Granada en Segunda División, donde disputó 36 encuentros, marcó siete goles y repartió cuatro asistencias. La campaña más reciente la completó cedido en el Metz, en la Ligue 1, con 33 partidos, tres tantos y dos asistencias, de acuerdo con los datos publicados sobre su trayectoria.
Esos números dibujan a un futbolista acostumbrado a asumir minutos y responsabilidad en distintos contextos. También explican el interés por un jugador que puede ocupar una posición de ataque o retrasarse para ayudar en una estructura con carrileros, una polivalencia especialmente útil durante una temporada larga.
De campeón mundial sub-20 a la franja
La trayectoria de Tsitaishvili incluye además una historia internacional singular. Representó a Ucrania en categorías inferiores y fue campeón del Mundial sub-20 de 2019, torneo en el que marcó en la final. Más tarde eligió jugar con Georgia, selección absoluta con la que debutó en 2021 y participó en la Eurocopa de 2024, la primera gran fase final disputada por el combinado georgiano.
El Rayo incorpora así a un futbolista de 25 años que ya conoce el fútbol español, suma experiencia en varios países y llega con margen para convertirse en una pieza estable del proyecto. La afición de Vallecas tendrá ahora que descubrir su juego en el estadio y comprobar cómo encaja su velocidad en las necesidades del conjunto franjirrojo.
Una pieza para el ataque rayista
La llegada también responde a una necesidad concreta de la plantilla: disponer de más alternativas para cambiar el ritmo de los partidos. Tsitaishvili puede recibir pegado a la línea, buscar el uno contra uno y atacar el espacio, pero su experiencia como carrilero le ofrece al cuerpo técnico otra solución cuando el plan exige ocupar más metros y proteger mejor la salida por fuera.
Su adaptación no partirá de cero. Haber jugado anteriormente en España reduce el periodo de conocimiento de la competición y del ritmo de la categoría, aunque el paso a Vallecas le exigirá ganarse un sitio en una plantilla con competencia en las bandas. El contrato largo permite, además, que el Rayo valore su evolución con perspectiva y no solo por su impacto inmediato.
La entidad no ha comunicado detalles económicos de la operación. Sí ha confirmado el dato principal para la plantilla: Tsitaishvili vestirá la franja hasta junio de 2029.
