El Estadio de Vallecas vuelve a tener fútbol, pero el expediente técnico sigue abierto. La Comunidad de Madrid ha requerido al Rayo Vallecano que complete pruebas, documentos y trabajos en ocho áreas del recinto, con plazos de diez días o un mes desde la recepción del escrito.

Exterior de un estadio urbano durante trabajos de limpieza y mantenimiento
Recreación editorial generada por IA del exterior de un estadio urbano durante tareas de mantenimiento.

El requerimiento fue entregado al club el 28 de septiembre, dos semanas después de que el Gobierno regional levantara la suspensión cautelar del estadio. Aquella decisión permitió recuperar la actividad al concluir la segunda auditoría que las instalaciones eran operativas y aptas para su funcionamiento ordinario. La reapertura, sin embargo, no dio por terminadas todas las subsanaciones.

La lista mezcla actuaciones físicas con comprobaciones y documentación técnica. La Comunidad reclama completar pruebas del sistema de detección y alarma contra incendios, aportar la ubicación definitiva de las nueve bocas de incendio equipadas y aclarar por qué el contrato de mantenimiento de alta tensión menciona un segundo transformador cuando la instalación revisada solo cuenta con uno de 630 kVA.

Diez días para incendios, alta tensión y limpieza

Esos dos bloques y la limpieza exterior tienen el plazo más corto, diez días. En fachadas, accesos y cerramientos deben retirarse pintadas, pegatinas, carteles y suciedad, y los trabajos han de acreditarse con fotografías y un parte o certificado de ejecución.

El Rayo respondió con un comunicado y un vídeo con imágenes de empleados limpiando la fachada. En su comunicado sostuvo que las pintadas son «actos de vandalismo» y aseguró que el club intenta mantener correctamente el exterior. También anunció acciones legales contra quienes vuelvan a realizarlas y recordó que la limpieza de la vía pública corresponde a las administraciones.

Seguridad y funcionamiento, con un mes de margen

Los otros cinco apartados disponen de un mes. En baja tensión, el club debe documentar mediciones posteriores a los trabajos de julio, agosto y septiembre, comprobar diferenciales y circuitos de seguridad y registrar la temperatura de la sala del cuadro general. En climatización y ventilación quedan por medir caudales de extracción en vestuarios, zonas húmedas, sala de prensa, UCO y oficinas, además de actualizar el inventario de equipos.

El requerimiento también pide un informe técnico sobre la separación de la afición visitante, los recorridos de evacuación y el aforo, acompañado de planos actualizados y un protocolo firmado por el responsable de seguridad. En megafonía, comunicaciones y videovigilancia deben acreditarse las correcciones de dos amplificadores, probar los mensajes de emergencia y la alimentación de reserva, y completar inventarios y planos. El octavo bloque exige verificar el alumbrado normal y de emergencia en las zonas que quedaron pendientes.

La concesión continúa bajo examen

El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco, resumió la situación tras la segunda auditoría: «Esos elementos que aludían directamente a la seguridad de las personas y a la salubridad ya estaban solventados, pero quedan muchísimas cosas todavía por arreglar».

El nuevo escrito corre en paralelo al procedimiento para extinguir la concesión por incumplimiento, todavía pendiente del dictamen de la Comisión Jurídica Asesora. De Paco ha señalado que, incluso si prosperase la extinción, habría un periodo transitorio para que el Rayo siguiera jugando en Vallecas hasta la elección de otro concesionario.

El primer partido tras la reapertura será el Trofeo de Vallecas frente al Cagliari, este sábado 3 de octubre. Para entonces ya estará corriendo el plazo corto del requerimiento. Puede consultarse también la reapertura tras la segunda auditoría y el estado del dictamen sobre la concesión.