El Rayo Vallecano visita este sábado a las 14:00 El Sadar para medirse a un Osasuna que llega hundido, con tres derrotas seguidas y once goles encajados en ese tramo. El conjunto de Beñat San José, en cambio, afronta el partido con la confianza de haber cortado su mala racha ante el Espanyol.

Osasuna se hunde en plena caída libre
El equipo navarro empezó bien la temporada, con un empate y dos victorias en sus tres primeras jornadas. Desde entonces todo ha ido a peor: cayó 5-2 en Mendizorrotza ante el Alavés, perdió 0-2 en casa contra el Espanyol y el miércoles encajó un severo 4-0 en el Metropolitano frente al Atlético de Madrid. Son tres derrotas consecutivas y once goles en contra en ese tramo, con solo tres días de descanso entre el correctivo ante los rojiblancos y la visita del Rayo.
El desgaste físico y anímico de encadenar una manita casi a mitad de semana es una variable real a tener en cuenta: Osasuna llega a este partido con menos margen de recuperación que el Rayo, que jugó su último encuentro el martes.
Ramis pide una versión reconocible de Osasuna
El técnico navarro, Luis Ramis, compareció este viernes en rueda de prensa con un discurso centrado en recuperar la identidad de su equipo. «Quiero que nosotros seamos nosotros y nos acerquemos a lo que trabajamos», resumió, tras reconocer carencias concretas: «Tenemos que sumar más en juego dinámico» y «no podemos cerrarnos solo a llegar por fuera y a buscar situaciones de centro». También reclamó más contundencia atrás: «Tenemos que ser mucho más decididos, mucho más agresivos».
Sobre el rival, no escondió respeto: «Va a ser un partido difícil, un rival con buenos ritmos, físico, con velocidad». Ramis confirmó además la baja de Aimar Oroz, que condicionará el centro del campo navarro, y avanzó rotaciones por la acumulación de minutos: «Habrá cambios porque necesitamos, insisto, cada partido necesita de su energía y de su intensidad».
El Rayo, sin ganar todavía fuera de Vallecas
El conjunto franjirrojo llega en una dinámica más sólida tras el 2-1 ante el Espanyol en Butarque, que cortó una racha de dos derrotas seguidas (5-2 en el Camp Nou y 4-1 en el Bernabéu). Con dos triunfos y un empate en sus tres partidos como local esta temporada, el equipo de Beñat San José muestra una defensa más fiable en Vallecas que fuera de ella: en sus tres desplazamientos ligueros (Sevilla, Barcelona y Real Madrid) no ha sumado ningún punto y ha encajado once goles.
El Sadar representa, por tanto, la primera oportunidad real de la temporada para que el Rayo demuestre que puede competir también lejos de casa, ante un rival que atraviesa su peor momento del curso.
La duda de Isi Palazón
El capitán sigue sin fecha de regreso tras la lesión muscular que arrastra desde finales de agosto. Beñat San José confirmó el jueves que Isi se incorpora poco a poco al grupo, pero evitó comprometerse con una fecha concreta, por lo que su participación en El Sadar está en duda. Su ausencia priva al equipo de una de sus principales referencias ofensivas entre líneas.
Lo que se juega Vallecas
Más allá de los tres puntos, este partido mide si el Rayo es capaz de trasladar fuera de Butarque la solidez que ha mostrado en casa. Un Osasuna tocado y con las piernas cargadas es el rival más propicio posible para intentarlo. La afición vallecana, acostumbrada a sufrir los desplazamientos de este arranque liguero, tiene en El Sadar una cita con la que empezar a cambiar esa dinámica.
