PSOE y Más Madrid defenderán este martes 29 de septiembre en el Pleno del Ayuntamiento una proposición para garantizar la continuidad del Rayo Vallecano en su sede histórica. La iniciativa reclama que el Estadio de Vallecas conserve su uso deportivo, siga vinculado al club y quede fuera de fórmulas de control privado.

El debate llega a Cibeles con el estadio abierto de nuevo al fútbol, pero con el expediente sobre su gestión todavía en marcha. Una auditoría había detectado deficiencias de seguridad, instalaciones eléctricas, alumbrado de emergencia y salubridad. Posteriormente, la Comunidad de Madrid levantó el 14 de septiembre las medidas cautelares que impedían disputar partidos en el recinto. Esa decisión resolvió la urgencia deportiva, aunque no cerró el procedimiento para extinguir la concesión administrativa que mantiene el Rayo.
La diferencia importa. El equipo puede regresar a casa, pero continúa pendiente quién administrará en el futuro una instalación que pertenece a la Comunidad de Madrid. El consejero Mariano de Paco situó recientemente entre 20 días y un mes la llegada del dictamen jurídico previo a resolver el expediente. ValledelKas explicó las claves de ese proceso y el periodo transitorio previsto si cambia el concesionario.
¿Qué quieren blindar los grupos?
La propuesta conjunta pide que el pleno manifieste su compromiso con la permanencia del Rayo en Vallecas y con las medidas necesarias para hacerla posible. También insta a la Comunidad a reservar recursos públicos para conservar, mejorar y explotar el recinto.
El texto plantea que cualquier rehabilitación o remodelación mantenga como uso principal el deportivo singular. Los usos complementarios quedarían ligados al funcionamiento del estadio, el club, los deportistas y los espectadores. La moción rechaza que el espacio se abra a actividades cuya finalidad principal sea ajena al deporte, entre ellas festivales, conciertos, ocio nocturno u otros usos recreativos.
PSOE y Más Madrid también se oponen a la entrada de inversores privados o a fórmulas de participación privada en la titularidad, la gestión o el control del campo. La posición enlaza con las movilizaciones de la afición y con la iniciativa que ambos grupos llevaron el 2 de septiembre a la Junta Municipal de Puente de Vallecas. Aquel debate puso en el centro la voz de peñas y vecindario, además de reclamar obras urgentes.
Una mesa con afición, vecinos y comerciantes
El segundo eje es la creación de una mesa de diálogo social. La formarían la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, el Rayo Vallecano, la Federación de Peñas, la Plataforma ADRV, asociaciones vecinales, comerciantes del entorno y representantes políticos municipales y autonómicos.
Ese espacio abordaría asuntos muy concretos: accesibilidad universal, evacuación, seguridad, movilidad, integración urbana, impacto acústico, protección del pequeño comercio y futuros usos del estadio. La intención es que las decisiones no queden reducidas a una negociación entre la Administración propietaria y el concesionario.
La concejala de Más Madrid Olga Martínez ya resumió la posición de su grupo cuando anunció el salto del debate a Cibeles: «El estadio de Vallecas no es un solar para hacer negocio, es patrimonio, identidad y memoria del barrio». La proposición incorpora ahora al PSOE y concreta las condiciones que ambas formaciones quieren someter a votación.
La votación del martes medirá el respaldo municipal a ese blindaje. Por sí sola no resolverá el expediente autonómico ni cambiará la titularidad del recinto, pero obligará a cada grupo a fijar posición ante una pregunta directa: quién decide el futuro de Vallecas y para qué se utilizará su estadio.
