El Rayo Vallecano ha elevado el tono contra la Comunidad de Madrid por el cierre del Estadio de Vallecas. El club acusa a la Consejería de retrasar de forma deliberada su regreso, mientras el Gobierno regional insiste en que el recinto no abrirá hasta que una auditoría externa certifique que es seguro y salubre.

La disputa ya no gira solo alrededor del estado del campo. En un comunicado de nueve páginas publicado este martes, la entidad franjirroja cuestiona el origen, los tiempos y las conclusiones del informe utilizado para suspender cautelarmente la concesión. La respuesta de la Comunidad deja, por ahora, el mismo resultado para la grada: el próximo partido como local tampoco se disputará en Vallecas.
¿De cuándo es realmente la auditoría?
El principal argumento del Rayo está en las propiedades del archivo. Según el club, el informe firmado en PDF el 14 de julio de 2026 procede de un documento de Word creado el 12 de diciembre de 2025, después de una visita realizada el día 1 de ese mes. La entidad sostiene que la Consejería lo mantuvo oculto durante más de siete meses y después lo convirtió en la base de la orden que inició el expediente de extinción de la concesión y suspendió su uso.
El comunicado también pone el foco en la rapidez de la tramitación. El Rayo afirma que el PDF se generó el 14 de julio a las 13.24 horas, se firmó a las 13.40 y recibió una valoración técnica de doce páginas a las 15.05. Para el club, esa secuencia indica que la Administración conocía antes el contenido. Esa interpretación no ha sido acreditada por una resolución independiente y forma parte de las alegaciones de la entidad.
«La voluntad que anima a la Consejería de Deporte de la Comunidad de Madrid es causarle perjuicios en todos los órdenes, retrasando deliberadamente competir en el Estadio de Vallecas», sostiene el Rayo en su comunicado oficial.
Certificados frente a deficiencias
La entidad rebate varios puntos del informe con documentación que asegura haber entregado. Cita un certificado favorable de la instalación eléctrica fechado en diciembre de 2023, con la siguiente inspección prevista para mayo de 2028; actas de protección contra incendios de marzo de 2026; y veinte actualizaciones del Plan de Autoprotección registradas entre 2021 y 2025.
También asegura que LaLiga emitió el 15 de agosto un informe de emergencias sin deficiencias y que la Consejería no le ha exigido ejecutar una obra concreta. El Rayo había pedido el 13 de agosto levantar la suspensión y responsabiliza a la Comunidad de que los encuentros ante Alavés y Racing de Santander tengan que jugarse fuera del barrio.
La Comunidad mantiene el cierre
Según informó EFE, el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco, respondió antes de difundirse el comunicado completo que el estadio «no se va a abrir» mientras una auditoría externa no determine que es seguro para las personas y salubre. De Paco atribuyó el retraso al club, al que reprochó haber pasado «más de 50 días» sin atender los requerimientos de documentación, y confirmó que el procedimiento de extinción sigue abierto.
Las dos versiones chocan incluso en el reparto de responsabilidades. El club dice haber aportado pruebas suficientes para recuperar el campo; la Administración sostiene que cerrar era su obligación tras recibir una auditoría que advertía de riesgos. Mientras se resuelve el expediente, el Rayo seguirá como local en Butarque. La cronología completa de la crisis puede consultarse en la cobertura previa de ValledelKas, y la información deportiva del equipo está reunida en la ficha del Rayo Vallecano.
