José María Sardá, vicepresidente del Rayo Vallecano, da por hecho que el equipo regresará al Estadio de Vallecas para recibir al Athletic Club. El dirigente sostiene que el campo ya podía utilizarse y abre la puerta a compensar a los abonados por los tres partidos trasladados a Butarque.

Ilustración editorial de José María Sardá, vicepresidente del Rayo Vallecano, con el Estadio de Vallecas al fondo
Recreación editorial de José María Sardá en el Estadio de Vallecas.

El Rayo cerró ante el Espanyol una mudanza de tres partidos como local y ya mira de nuevo hacia la avenida de la Albufera. Sardá habló en Movistar antes del encuentro disputado este martes en Leganés y fue tajante sobre la próxima cita en casa, prevista para el 10 de octubre después del parón internacional.

«Estoy totalmente seguro de que se va a jugar en Vallecas», afirmó. El vicepresidente añadió que el partido frente al Athletic y los siguientes se disputarán en el estadio del barrio. Su seguridad llega después de que la Comunidad de Madrid levantara el lunes la suspensión cautelar que impedía utilizar el recinto.

El calendario ya apunta al Athletic

La segunda auditoría encargada por el Gobierno regional concluyó que las instalaciones inspeccionadas estaban operativas y en condiciones adecuadas para su funcionamiento ordinario. La resolución tuvo efecto inmediato, aunque llegó sin margen suficiente para trasladar el Rayo-Espanyol desde Butarque a Vallecas.

Sardá defendió que ese último desplazamiento podría haberse evitado con una decisión anterior. «Podríamos haberlo jugado en Vallecas, aunque la resolución llegó ayer por la tarde y no daba tiempo material», explicó. También aseguró que el césped estaba preparado antes de que comenzara el cambio de la superficie de verano a la de invierno.

El levantamiento de la suspensión despeja el regreso deportivo, pero no resuelve por completo el conflicto institucional. La Comunidad mantiene abierto el procedimiento para extinguir la concesión al club y sigue defendiendo una reforma integral del estadio. Sardá, por su parte, sostuvo que el Rayo tiene contrato hasta 2039, con una ampliación de diez años, y que por ahora no ha recibido ninguna comunicación que altere ese horizonte.

La reapertura supone un nuevo giro después de semanas de informes, acusaciones cruzadas y partidos lejos del barrio. ValledelKas ya contó cómo el club había fijado inicialmente el encuentro ante el Espanyol como objetivo para volver. La autorización llegó finalmente a tiempo para mirar al siguiente compromiso, no para reorganizar el duelo del martes.

Tres partidos lejos y una compensación pendiente

El Alavés, el Racing de Santander y el Espanyol fueron los tres rivales recibidos en Butarque durante el cierre. La situación obligó a la afición a desplazarse a Leganés y provocó protestas por las condiciones de acceso, los plazos para retirar entradas y la pérdida de la localía en Vallecas.

Sardá reconoció el desgaste y trasladó un mensaje a los seguidores: «Ya ha pasado este mal trago que hemos tenido estos tres partidos». Preguntado por una devolución o algún tipo de compensación para los abonados, no anunció una medida concreta, pero dejó la opción abierta: «Lo tenemos que ver y yo creo que algo se podrá hacer».

Hasta que el club detalle esa decisión, la única certeza expresada por su vicepresidente tiene fecha y rival: el Athletic, el 10 de octubre, en Vallecas.