El futuro del Estadio de Vallecas llegará este miércoles 2 de septiembre al pleno de Puente de Vallecas. Más Madrid y PSOE defenderán una proposición conjunta que reclama obras urgentes, la permanencia del Rayo en su casa y participación efectiva de la afición y el vecindario en las decisiones sobre el recinto.

Estadio de Vallecas lleno durante un partido del Rayo, con un bloque de viviendas del barrio al fondo
Estadio de Vallecas. Foto: 4theliberty, Wikimedia Commons (dominio público).

Qué se votará en el pleno del distrito

La iniciativa figura como segundo punto de la parte resolutiva del orden del día oficial. El texto insta a la Comunidad de Madrid, propietaria del estadio, a ejecutar las reformas necesarias para garantizar su seguridad, dignidad y operatividad. También pide que la gestión permanezca en manos públicas, sin cesión a intermediarios privados.

La proposición incorpora otras dos exigencias. Por un lado, asegurar que el Rayo Vallecano continúe en sus instalaciones históricas. Por otro, hacer cumplir a la directiva del club las obligaciones asumidas, incluida la repercusión económica de las obras que, según los grupos proponentes, sean consecuencia de su negligencia o abandono.

El último apartado reclama que afición y vecindario participen activamente en la gestión y en cualquier decisión futura. No se trata solo de consultar una propuesta ya cerrada, sino de abrir un cauce para que quienes viven el estadio cada semana puedan intervenir en la definición de su futuro.

Una iniciativa surgida tras reunirse con las peñas

Más Madrid y PSOE anunciaron este movimiento después de mantener encuentros con representantes de las peñas rayistas durante agosto. De esas reuniones salió una posición compartida: defender la continuidad del equipo en Vallecas, preservar el carácter público del campo y exigir transparencia ante cualquier cambio en su modelo de gestión.

Más Madrid ha advertido públicamente del riesgo de un posible «pelotazo» alrededor del estadio. Es una acusación política, no un hecho acreditado. La concreción que llega al pleno es el rechazo a que promotores o intermediarios privados entren en la gestión de un recinto que los grupos consideran patrimonio deportivo, social e identitario del barrio.

La votación permitirá conocer también la posición del Partido Popular, que cuenta con mayoría en la Junta Municipal, y de Vox. El pleno distrital puede instar a otras administraciones, aunque las decisiones principales sobre el inmueble corresponden a la Comunidad de Madrid por su condición de propietaria.

El debate llega con el estadio aún en el foco

La discusión institucional se produce después de semanas marcadas por el cierre temporal y las inspecciones de seguridad. Como explicó ValledelKas al analizar la titularidad del estadio, el campo no pertenece al club: es un bien público autonómico cuyo uso se articuló mediante una concesión administrativa. Esa diferencia determina quién puede ordenar obras y decidir el encaje futuro del recinto.

La presión tampoco quedará dentro de las instituciones. La afición ha convocado una manifestación para el sábado 5 de septiembre, desde la Fuente de la Asamblea hasta el estadio, para reclamar unas instalaciones dignas y cambios en la gestión del club.

Entre el pleno del miércoles y la movilización del sábado, el futuro del campo vuelve a colocarse en una clave inequívocamente vallecana: no solo dónde jugará el Rayo, sino quién decide sobre uno de los espacios más reconocibles del barrio y con qué participación de quienes lo sostienen desde la grada y sus calles.