Cerca de un millar de corredores han unido Vallecas y el santuario de Torreciudad, en Huesca, en una carrera de relevos de 500 kilómetros. La 29.ª edición de la prueba, organizada por el Club Deportivo Tajamar, salió del colegio vallecano el jueves 24 de septiembre y alcanzó la meta dos días después.

Corredores intercambian el testigo en una carrera popular de relevos por carretera
Imagen generada por IA que recrea una carrera de relevos por carretera; no corresponde a esta edición.

El viaje se completó durante 48 horas ininterrumpidas y con el testigo siempre en movimiento. La organización dividió el recorrido en 50 tramos de 10 kilómetros, de modo que escolares, familiares, profesores y atletas veteranos amigos del colegio pudieran escoger un relevo adecuado a su preparación. Aproximadamente la mitad de los participantes eran estudiantes.

La salida reunió en Tajamar al periodista deportivo Manolo Lama, al concejal presidente de Puente de Vallecas, Ángel Niño, y a un centenar de escolares. Niño corrió el primer relevo, mientras Lama dio el pistoletazo que puso al grupo rumbo al Pirineo aragonés.

El testigo salió de Puente de Vallecas

Tras dejar el distrito, la ruta atravesó carreteras secundarias de las provincias de Madrid, Guadalajara, Soria, Navarra, Zaragoza y Huesca. Los tramos se sucedieron también de noche y los más exigentes, por horario o dificultad, contaron con militares voluntarios del Ejército. Vehículos de apoyo, autobuses, avituallamientos y alojamientos permitieron sostener una expedición que movilizó a buena parte de la comunidad educativa.

El formato hace que no todos recorran la misma distancia. Cada participante se incorpora al tramo elegido y entrega después el testigo al siguiente corredor. Así se mantiene una marcha continua durante dos jornadas, con familias enteras distribuidas entre distintos relevos y otras reservándose para la entrada conjunta en la meta.

José María Martínez, padre del colegio, resumió el ambiente antes de correr de madrugada con su mujer y sus tres hijos: “Esta carrera es una auténtica red social. El ambiente que se respira facilita el diálogo con tus hijos y te acerca a ellos, porque vivimos juntos una experiencia única”.

De 90 pioneros a una cita multitudinaria

La carrera nació hace tres décadas por iniciativa de un grupo de veteranos del Club Deportivo Tajamar. En aquella primera experiencia participaron unas 90 personas, según recogió El Mundo, y llevaron a Torreciudad los trofeos logrados durante la temporada anterior. La prueba ha crecido desde entonces hasta superar ampliamente aquel formato inicial. La pandemia interrumpió la carrera durante un tiempo, por lo que la de este año ha sido la número 29.

Manolo Lama subrayó en la salida el trabajo colectivo que hay detrás del recorrido: “Lo más grande de esta carrera no es llegar, sino que hayáis sido capaces de organizarla, porque eso significa que sois un equipo”. El periodista vinculó la experiencia con el esfuerzo, la igualdad, la solidaridad y la superación personal.

La llegada, 48 horas después

El último relevo entró en Torreciudad el sábado 26. Allí se reunieron corredores procedentes de centros educativos de varias ciudades, entre ellas Madrid, San Sebastián, Bilbao, Pamplona y Zaragoza. La jornada terminó con una foto de grupo, una entrega de medallas y varios actos religiosos en el santuario.

En Vallecas queda ya la cuenta atrás para la siguiente edición. Si el calendario se cumple, 2027 llevará a la carrera a su trigésima salida, más de treinta años después de aquel primer testigo improvisado por los atletas veteranos de Tajamar.