
Peña Gorbea vuelve a llenarse de casetas, música y plan de paseo. Tras el cierre de la Feria del Libro, el Bulevar del Arte, también llamado Bulevarte, ha retomado su sitio habitual en el Jardín del Bulevar de Peña Gorbea, en Puente de Vallecas, con una fórmula que mezcla artesanía, actividades familiares y actuaciones al aire libre.
El nombre correcto que usa el Ayuntamiento este año es Bulevarte 2026, aunque en la comunicación del distrito también aparece como Bulevar del Arte. La feria abrió en este nuevo tramo entre el 28 de mayo y el 31 de julio, con acceso libre y un horario amplio, de 11:00 a 21:30 horas todos los días. El recinto se instala en el bulevar de Peña Gorbea, entre Concordia y la avenida de Monte Igueldo, uno de esos lugares donde el barrio todavía se reconoce a sí mismo cuando hay vida en la calle.
No es solo comprar, es volver a ocupar el bulevar
La parte más visible son las veinte casetas de artesanía, que convierten el paseo en una pequeña feria abierta durante toda la semana. Pero el gancho no está solo en los puestos. Bulevarte funciona mejor cuando se entiende como una excusa para bajar a Peña Gorbea sin prisa: mirar, picar algo, dejar a los niños en un taller, quedarse a un concierto y notar que el espacio vuelve a latir.
Para este arranque de junio, la programación destacada tiene bastante sentido para ese uso vecinal. El viernes 5 y los siguientes viernes de junio aparece Marifuelle con su karaoke y acordeón, el sábado 6 a las 20:00 horas actúa Jalea con su mezcla de pop y rumbita canalla y el domingo 7 a las 13:00 horas hay manualidades en familia con Un taller con mucho arte. Más adelante llegarán una batalla de gallos, un encuentro de bolillos, cuentos infantiles y nuevos conciertos. Es decir, no solo hay compra, también hay sobremesa cultural, plan con peques y un punto de ambiente de fin de semana.
Por qué importa en Puente de Vallecas
Peña Gorbea no es un decorado cualquiera. Es uno de los ejes peatonales más reconocibles de Puente y un termómetro bastante fiable de cuándo el barrio está vivo. Cuando el bulevar se llena, gana el paseo, gana el pequeño consumo de proximidad y gana también esa sensación de que el espacio público sirve para algo más que cruzarlo deprisa.
Eso no significa que todo lo programado tenga el mismo peso. Lo más útil para abrir la pieza no es enumerar cada actividad, sino dejar claro que Bulevarte merece la visita sobre todo para tres públicos: familias que buscan un plan corto y al aire libre, vecinos que quieren una vuelta con ambiente sin salir del distrito y quien disfruta curioseando artesanía local sin la rigidez de un mercado cerrado.
La clave, al final, es bastante simple. Bulevarte no cambia el barrio por sí solo, pero sí devuelve durante unas semanas una escena que en Vallecas siempre suma: gente paseando, casetas abiertas y cultura de proximidad en mitad de la calle.
